Este proceso ayuda a tu equipo a cerrar la brecha entre las direcciones de email conocidas y el comportamiento en el sitio web en tiempo real. Al enviar un enlace desde Positive User, se adjunta una cookie de seguimiento al navegador de la persona, lo que te permite ver cómo interactúa con tus páginas incluso si no ha iniciado sesión.
Cuando empiezas a usar una plataforma como Positive User, normalmente llegas con una lista de contactos que ya conoces: una importación de una newsletter anterior o una hoja de cálculo de clientes. Aunque tienes sus direcciones de email, existe un pequeño «eslabón perdido»: tu sitio web todavía no los reconoce.
Para tu sitio web, estas personas siguen siendo visitantes anónimos hasta que hacen algo que las identifique. La forma más sencilla y fluida de resolver esto es mediante un simple clic en un email.
Piensa en este proceso como un apretón de manos digital que presenta tu lista de contactos al tracking de tu sitio web. Así es como ocurre esta magia entre bastidores.
Este método solo funciona con contactos que ya existen en tu workspace con una dirección de email conocida.
Cuando envías un email a través de Positive User, el sistema hace algo especial con los enlaces que incluyes. Al enviarse el email, el sistema añade automáticamente una pequeña «etiqueta de ID» única al final de tus enlaces.
/?__ca__chat=XXXXXdonde XXXXX es el valor de una «Contact key».
El widget de Positive User (un pequeño fragmento de código instalado en tu sitio web) está constantemente «escuchando» patrones específicos de URL. Cuando una persona llega al sitio, el widget escanea inmediatamente la URL en busca de ese parámetro ca__chat.
Una vez que el widget detecta la clave única, empareja esa clave de la URL con el perfil de contacto correspondiente en tu base de datos.
El navegador queda ahora «vinculado» al perfil de email. A partir de ese momento, el widget ya no necesita una URL especial; reconoce la cookie y atribuye cada visita a una página, cada clic en un botón y cada interacción al historial de esa persona concreta.

Identificación sin fricción: a diferencia de un muro de inicio de sesión o un formulario de captación, esta identificación ocurre de forma silenciosa en segundo plano. La persona simplemente accede al contenido que buscaba, mientras tu data se enriquece.
Restauración de la identidad: como las cookies pueden borrarse o caducar, el clic en el email funciona como un mecanismo de seguridad para volver a identificar al contacto y restaurar al instante su historial de tracking.
Una visión completa: por fin podrás ver el recorrido completo, desde el momento en que el contacto abrió tu email hasta las páginas concretas que visitó después.
Tracking después de importar: tras importar una lista de personas con direcciones de email vía CSV, utiliza este método para empezar a ver qué páginas visitan en tu sitio después de enviar la campaña de email.
Renovar las cookies: si un contacto borra los datos de su navegador, un clic en un email restaurará al instante su historial de tracking.
En esencia, este método transforma un email de marketing estándar en una herramienta de verificación de identidad. Al usar el parámetro único de la URL como traductor, el sistema convierte una entrada fría de la base de datos en un contacto «caliente» y rastreado, lo que permite automatizaciones en tiempo real, contenido personalizado en el sitio e insights profundos sobre el comportamiento.