Cuando envías campañas de email, los filtros de spam analizan cada mensaje antes de decidir dónde ubicarlo. Con unos pequeños ajustes en la configuración de envío y en el contenido de tus campañas, puedes asegurarte de que tus mensajes lleguen a tus contactos en lugar de perderse en la carpeta de spam.
Para una visión general de los estándares de las bandejas de entrada, consulta «Qué es la entregabilidad de emails».
Sigue estos pasos para configurar tu dominio, limpiar el diseño de tus emails y hacer un seguimiento de los informes de tus campañas.
Enviar campañas de email desde direcciones gratuitas como Gmail o desde dominios personalizados sin verificar activa filtros de spam más estrictos. Autenticar tu dominio demuestra a los proveedores de bandejas de entrada que tu workspace es el propietario de la dirección de envío.
Sigue los pasos de los siguientes artículos para conectar correctamente tu dominio de envío:
Verifica que tu dirección de «Responder a» esté activa para recibir respuestas automatizadas y comprobaciones de verificación.
Un código HTML desordenado, etiquetas sobrantes o texto pegado directamente desde procesadores de texto externos pueden hacer que los filtros marquen tu email como spam.
Mantén una imagen de marca coherente en tus emails, tu web y tus canales sociales.
Prueba todos los enlaces antes de enviar y evita usar acortadores de enlaces públicos.
Asegúrate de que todos los contactos de tu lista hayan dado su consentimiento explícito para recibir emails de tu marca antes de enviar campañas.
Consulta más recomendaciones en las siguientes guías:
«Cómo optimizar el contenido del email para mejorar la entregabilidad»
«Consejos para un buen asunto que mejore la entregabilidad del email»
Usar etiquetas de contenido dinamico en el asunto o en el cuerpo del email añade datos del destinatario, como su nombre, haciendo que tus mensajes resulten más personales y reduciendo las señales que activan los filtros de spam.
Más detalles en «Cómo usar contenido dinamico en los emails».
Revisar las estadísticas de tus campañas con regularidad te permite detectar problemas de entregabilidad antes de que afecten a tu reputación como remitente.
Ve a «Campañas» → «Email» y revisa las estadísticas de tus campañas. Analiza los rebotes permanentes y las respuestas SMTP en busca de errores de conexión interrumpida que indiquen bloqueos por spam.
Asegúrate de limpiar periódicamente tus listas de destinatarios eliminando los rebotes. Además, se recomienda crear segmentos distintos para destinatarios activos e inactivos.
Empezar con un dominio nuevo: cuando envíes desde un dominio personalizado recién creado, empieza con campañas más pequeñas dirigidas a contactos muy comprometidos para ir construyendo tu reputación como remitente.
Gestionar un alto número de quejas por spam: si el informe de tu campaña muestra quejas por abuso, revisa los detalles de las quejas y los mensajes de rebote para solucionar problemas con listas de contactos o contenidos concretos.